ENMARCHA acompaña a niños y niñas en su ingreso al Centro Penitenciario Santiago Sur, por celebración del día del Padre

En fechas de celebraciones especiales o vacaciones, aumenta el ingreso de niños y niñas a los centros penales para poder visitar a sus familiares que se encuentran privados de libertad. En este sentido, el día del padre es una fecha especialmente sensible para cientos de niños y niñas, que deberán acudir a diversos centros penitenciarios para poder ejercer su derecho de mantener contacto con su padre y celebrar esta significativa fecha.

“Lamentablemente muchos niños y niñas asisten a un centro penal sin que nadie les explique antes que es lo que ocurrirá al momento de ingresar o cómo es una cárcel. Muchas veces los adultos no nos detenemos a preguntarles cómo se sienten, cuáles son sus miedos o qué preguntas tienen, lo que les  genera mucha ansiedad”, según relata Francisca Hidalgo, directora de ONG ENMARCHA.

Niños y niñas van con emociones encontradas, por una parte la felicidad de ver a sus padres, pero por otra, un temor enorme a encontrarse con ese espacio desconocido. Enfrentar situaciones de revisiones que pueden ser muy violentas, escuchar gritos o malos tratos de los gendarmes o entre las familias, vuelven el espacio muy hostil para un niño o niña. Las cárceles no han sido pensadas para recibirlos.  

Para acompañar el ingreso, ONG ENMARCHA traslada la ludoteca “juégatela por tus derechos” – espacio diseñado para trabajar en la promoción de derechos con niños/as en espacios comunitario-, a las filas que se forman antes del ingreso al centro penal, los días que hay fechas especiales y se sabe habrá más afluencia de niños y niñas. Mientras las familias esperan para ingresar, se invita a niños y niñas a realizar un breve actividad que los permita distraerse antes de entrar y conversar.

Francisca Hidalgo, la directora de ONG ENMARCHA señala, “lo que buscamos con este espacio, es calmar la ansiedad de aquellos niños y niñas que ingresan por primera vez a un centro penal, escucharlos y ayudarlos a prepararse para lo que será el ingreso o escuchar qué piensan los que ya han entrado antes. En algunos casos, ocurre que los más adolescentes están en estado de shock porque saben a lo que se enfrentan, así que el espacio funciona para contener también. Hay situaciones muy lindas donde incluso ellos se dan consejos…Las familias también en la fila acogen muy bien la actividad y se genera un clima de colaboración y respeto por los niños y niñas”.

Contar con espacios para que descarguen sus miedos y puedan ejercer su derecho a mantener contacto con sus familiares en un lugar donde se resguarde su integridad y se vele por su bienestar físico y psicológico es parte de lo que busca este proyecto.

“Queremos generar conciencia que niños y niñas tienen derecho a ver sus familiares privados de libertad y que nosotros como adultos y el Estado como garantes de sus derechos, debemos procurar que eso se cumpla. Ser facilitadores de ese encuentro que aporta en muchos sentidos tanto para los niños y niñas como para el proceso de reinserción”, concluye la directora de ENMARCHA.

Solo el 7% de las visitas a los centros penales de nuestro país son realizadas por menores de 18 años. Cifra muy baja, si consideramos que sobre un 60% de los hombres privadas de libertad y un 87% de las mujeres  declaran tener hijos/as.

La Ludoteca “Juégatela por tus derechos” estuvo ubicada el domingo 17 de junio a las afueras del Centro Penal Santiago Sur.

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